25 octubre, 1987: Picos Abedular y Montovio – Valle de Pareo – Tarna

25 octubre, 1987: Picos Abedular y Montovio - Valle de Pareo - Tarna
25 octubre, 1987: Picos Abedular y Montovio – Valle de Pareo – Tarna

Entre el Puerto de Tarna y el pueblo de Tarna,… una fácil y corta travesía:

Picos Abedular y Montovio – Valle de Pareo – Pueblo de Tarna.


GANADA EN CORTO TIEMPO LA CIMA DEL ABEDULAR, ES YA SEGUIR AL NORTE EN VISTOSA RUTA DE LAS ALTAS TIERRAS DE CASO Y DEL ALTO NALÓN


25 octubre, 1987: Picos Abedular y Montovio - Valle de Pareo - Tarna
25 octubre, 1987: Picos Abedular y Montovio – Valle de Pareo – Tarna

Nuestra ruta ha sido escenario el pasado año de la Marcha Regional de Veteranos, y su duración era de 3 horas y media.

Un recorrido fácil, pero con encanto propio, como toda tierra «casina».

Partiremos del Puerto de TARNA, ascendiendo en corto espacio de tiempo a la fácil cumbre del Pico ABEDULAR, y ganada su altura, es ya seguir al norte en vistosa ruta de las altas tierras de Caso y del Alto Nalón, faldeando el Pico Montovio, por la Fuente Los Gavilanes, el Texidiellu, y la Majada La Bolera, para luego seguir nuestro descenso a las camperas del Paréu (valle de Pareo) -según dicen, la mejor majada de Tarna- y, ya bajo la Cerra y la falda del Monte Castrillón, ir hacia la Vega Texeu, descendiendo a la carretera y al pueblo de TARNA, donde finaliza nuestra ruta.

Allí, donde alcanza el límite de los hayedos, se esconde la antigua TARNA, el pueblo que destruyó totalmente la guerra, y que muy lentamente se fue rehaciendo con la ayuda oficial. Sus gentes viven del bosque y del oficio de la fabricación de almadreñas (madreñes), oficio en el que parece ser, son consumados maestros.

Allí finaliza esta suave travesía; donde el Nalón, encalmado en su bajada, comienza a dar fuerza y dio vida a molinos harineros, y a fertilizar con sus aguas escalones de pequeños prados.

11 octubre, 1987: Vega Redonda – Mirador de Ordiales (o Pico Requexón)

11 octubre, 1987: Vega Redonda - Mirador de Ordiales
11 octubre, 1987: Vega Redonda – Mirador de Ordiales

En el Parque Nacional de la Montaña de Covadonga…

Vega Redonda – Mirador de Ordiales (o Pico Requexón)

Una clásica actividad, en un marco excepcional…

ORDIALES, el reino encantado.

Sí, volveremos a ORDIALES, ya que el año pasado cuando allí fuimos, la niebla, algo clásico también de la zona, turbó la posibilidad de disfrutar de esa belleza que el Cornión allí tiene, contrastando con los profundos abismos que reposan en verdes tapices en el Valle de Angón.

Damos la opción de que, si alguno prefiere otra zona del lugar, pueda ir a ganar la rocosa cumbre del pico REQUEXÓN.

Por ello, nuestra ruta partirá desde el mismo Lago ENOL, por la pista que sigue desde su vega hacia el Pozo del Alemán y el habitual recorrido por la Vega La Piedra, Canraso y La Rondiella, y pasado el collado Gamonal alcanzar Vega Redonda y su nuevo refugio, ya en pleno funcionamiento en todos sus servicios.

Desde aquí, se sigue o bien a Ordiales, o quienes prefieran, al Pico Requexón, ascendiendo por la senda que va bajo los Porros Llagu y Bolu.

Obligada visita a ORDIALES es para cualquier montañero. «HAY QUE TRAER AL MUNDO A QUE CONTEMPLE ESTO», escribió Pedro Pidal, Marqués de Villaviciosa, y hasta su propia tumba llegan cada año muchos montañeros, con madreselva o sin ella, puesto que en verdad el lugar es digno de visitar. Confiemos en que la suerte esté de nuestro lado y los cielos libres de nubes, para que quienes no han podido aún disfrutar de su paisaje se lleven ese premio de vuelta a casa.

El regreso lo haremos por el mismo lugar hasta el lago Enol donde nos esperará el autocar.

TODOS JUNTOS, para que nadie pueda protagonizar lo que últimamente viene ocurriendo… perderse.

11 octubre, 1987: Vega Redonda - Mirador de Ordiales
11 octubre, 1987: Vega Redonda – Mirador de Ordiales

NOSOTROS, ENAMORADOS DEL PARQUE NACIONAL DE COVADONGA, EN ÉL DESEARÍAMOS VIVIR, MORIR Y REPOSAR ETERNAMENTE; PERO ESTO ÚLTIMO EN ORDIALES, EN EL REINO ENCANTADO DE LOS REBECOS Y LAS ÁGUILAS…


DEBAJO DE ESOS HÚMEDOS HELECHOS, QUE RECIBEN AGUA DE LOS PICOS, Y ARRIMADO A ESA ROCA ENMOHECIDA POR LOS INVIERNOS FRÍOS, DEJARÉ QUE MIS HUESOS SE DESHAGAN A TRAVÉS DE LOS SIGLOS…

Así lo dijo y lo quiso D. PEDRO PIDAL