25 mayo, 2019: Oviedo – Covadonga 6ª etapa (La Matosa – Cangas de Onís) (Wikiloc / IGN)
Cota de partida: 243 m Cota de llegada: 66 m Cota máxima: 569 m Cota mínima: 37 m Distancia: 19,86 km
Esta etapa es un recorrido muy variado y con muchas zonas que pueden ser confusas si no están bien señalizadas. Es un recorrido muy interesante y muy vistoso, sobre todo contemplando el panorama desde el punto más alto de la etapa, desde la Sierra de Bodes.
La etapa parte de la misma carretera de Sevares a Moande, el lugar donde termina la etapa anterior; y poco más arriba de ese lugar, parte a la izquierda una pista ancha que no es otra cosa que una carretera para subir a los poblados de Pandávenes y Villarcazo, y así lo indica una señal de carretera.
Se gana bastante altura aquí y tras pasar los citados pueblos se sube monte arriba a lomo de la Sierra de Bodes, por la parte izquierda de la cimera mirando hacia Sevares y Soto de Dueñas.
Se desciende loma abajo, y casi en su final, un sendero cambia el rumbo junto a unos árboles y desciende a cruzar un arroyo para salir a un núcleo de varias pistas de parcelación forestal en el Collado de Llames, y en Llames de Parres puede ser un lugar de parada y descanso para el senderista.
A continuación se inicia junto a la iglesia el Camino de la Reina, que se mete por zonas de vegetación, y pasa por Viabaño, el Golondrón, las aldeas de Romiyu, Romiyín, y la capilla de San José de Tucones, y sigue por camino de carros hacia Vega de los Caseros.
En este tramo descrito a grandes rasgos, salen al paso tramos de carreteras locales de uno a otro pueblo, pero no existe otra forma de pasar si no es por ellas.
Al llegar a la Vega de los Caseros, se ve toda la recta de la carretera general que lleva directamente a Cangas de Onis y que vamos a seguir.
El antiguo camino de la Reina sigue por la derecha de esa carretera general, pero es cierto que una buena parte de él esta cerrado e invadida de vegetación, por haber sido modificados los caminos y los cierres de fincas, con lo cual es bastante dudoso se conserve a largo plazo.
Existe otra alternativa que el propio Ayuntamiento de Parres nos lo hizo saber, y que va desde la Contraquil, al otro lado del curso del Sella, y también termina en Cangas de Onís, pasando por delante del cuartel de la Guardia Civil; pero nuestra intención es que la ruta entre a Cangas por el mismo puente romano, por tanto no hemos seguido esta alternativa.
Etapa larga esta, pero que sin duda al senderista le encantará por su variedad. Se salvan 450 m de desnivel en ascenso en la zona de la Sierra de Bodes y luego la segunda parte es prácticamente llana.
Ruta alternativa
Aquellos que no se encontraban con fuerzas de realizar la ruta completa pudieron dar vuelta después de realizar parte del recorrido, ya que el autobús esperó varias horas en el lugar de partida.
25 mayo, 2019: Oviedo – Covadonga 6ª etapa (La Matosa – Cangas de Onís) (foto de grupo)
12 mayo, 2019: Monasterio de Hermo – Cueto el Fraile (Wikiloc / IGN)
Cota de partida: 1.300 m Cota de llegada: 1.300 m Cota máxima: 1.875 m Distancia: 15 km
La UNESCO en noviembre de 2002 nombró como Reserva de la Biosfera al bosque de Hermo. Se ubica en Asturias suroccidental en el concejo de Cangas del Narcea, dentro del Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias, se trata del hayedo más extenso de Asturias, que se ubica dentro de ASTURIAS SUROCCIDENTAL.
El Bosque de Hermo, situado en la parroquia de Monasterio de Hermo (Cangas del Narcea), es un espectacular hayedo de 38 km2 de extensión, con osos pardo y urogallos, se extiende por toda la margen izquierda del Narcea desde frente a la localidad de Gedrez a Fuentes del Narcea.
El municipio de Cangas del Narcea (antes de 1927 se denominaba Cangas de Tineo), es el mas extenso del Principado y uno de los mayores de España, siendo el principal concejo productor de vino de Asturias.
Las primeras aguas del río Narcea parten de varias fuentes. Al NE a la cota 1.590 está la laguna los Cobradores, parte del agua se filtra a la laguna Chauchina (cota 1490 m.) que origina el arroyo del mismo nombre que pasa por las Brañas de Monasterio.
La laguna Vega Cimera (cota 1.560 m.) sita al E. aportan agua al naciente río, así como otras muchas fuentes no cartografiadas a lo largo del amplio y extenso valle de Monasterio de Hermo.
El dosel forestal es tan tupido que el sotobosque apenas existe, en otoño las hojas alfombran el suelo y millares de líquenes cuelgan de las ramas de los árboles y de sus cortezas, dando al bosque un aspecto fantasmagórico y de misterio en los días lluviosos y con niebla. Se parece a una selva caducifolia que podemos ver a unos 100 m. de donde hemos aparcado el coche.
Ruta alternativa
En esta ocasión realizaremos una ruta alternativa hasta la laguna de la Vega del Palo y vuelta. Pudiendo llegar hasta donde nos espere al autobús o seguir por la pista y llegar hasta el pueblo de Monasterio de Hermo.
12 mayo, 2019: Monasterio de Hermo – Cueto el Fraile (foto de grupo)
Cota de partida: 246 m Cota de llegada: 210 m Cota máxima: 877 m Cota mínima: 210 m Distancia: 18,21 km
Se inicia el recorrido de esta ruta en Espinaredo, donde se coge la carretera que sube a Porciles, la cual cogemos a la entrada del pueblo, pegada a la primera casa que está a la izquierda según se viene de Infiesto.
Aproximadamente a 300 metros nos encontramos con un desvío a la izquierda junto a una casa de piedra que tiene la fachada de madera; dicho desvío se introduce en una zona de bosque primero, y luego por una zona de prados hasta que nos conduce a la aldea de El Escobal, donde hay una pequeña calle con una fila de hórreos escalonados a la izquierda.
Una vez pasado el pueblo nos volvemos a encontrar con la carretera, la cual seguimos en sentido ascendente. En este tramo merece la pena pararse y echar la vista atrás para contemplar a nuestros pies los tejados de Espinaredo y frente a nosotros el descenso desde la ermita del Sellón, última parte de la anterior etapa.
Una vez llegados a Porciles, al pasar las primeras casas nos desviamos a la derecha y cogemos una pista que sale al final de ellas y que ligeramente nos va haciendo ganar altura.
Poco después nos encontramos con un cruce a la izquierda que ignoramos, para encontrar casi inmediatamente después otro a la derecha.
Es en este punto donde se separan los dos itinerarios: el antiguo que se coge por la desviación de la derecha y que nos lleva hacia la Majada de Pendedor, al collado de Sotrepeña, Tebrandi, y finalizar en la Matosa; este itinerario solo es recomendado para expertos montañeros, ya que se encuentra muy mal señalizado y se corre el riesgo de perderse si no contamos con una buena ayuda (mapas, brújula, gps,…).
Nosotros continuamos por la pista de la izquierda que nos vuelve a conducir junto a otro cruce a la izquierda que ignoramos, poco después volvemos a encontrar otro cruce a la derecha junto a una cabaña, que volvemos a ignorar para llegar a la zona más alta donde existe un camino a la izquierda que discurre pegado a la ladera y que se dirige hacia el norte y finaliza en Infiesto. En este punto se tiene una espléndida panorámica de Infiesto con el Monte Cayón.
Aquí se debe continuar por la pista que traemos, la de la derecha, que comienza a llanear hasta que nos encontramos delante de nosotros con una cabaña donde sale un camino a la derecha y otro a la izquierda que inicia un fuerte descenso; es por este último por el que se tiene que continuar, el cual discurre completamente por un bosque y que, sin dejar nunca la pista principal e ignorando los desvíos de la izquierda, nos conduce junto al río Valle, no sin antes haber pasado junto a una cabaña de piedra recién restaurada que tiene en su frente una mesa con dos bancos.
Se cruza el río y se encuentra una pista de hormigón que, si se sigue hacia la izquierda, nos lleva al pueblo de Valle, a 3 km de Infiesto.
La ruta continúa por el ramal de la derecha que inicia un fuerte ascenso hasta llegar a una campera (La Mallada) que está en un collado, de donde sale una pista a mano derecha que inicia un ascenso por la ladera contraria a la que traíamos.
Por encima de la campera y a mano izquierda sale otro camino que se dirige hacia la cima, desde donde tenemos una maravillosa vista del valle con Infiesto a la derecha, Villamayor a la izquierda, la Sierra del Sueve, y mirando hacia atrás podemos vislumbrar los Picos de Europa.
La ruta continúa por una tercera pista de tierra que sale a la izquierda de la campera y que inicia un suave descenso bajo una cubierta de árboles, y que después de atravesar una portilla nos conduce a la braña de Cueva, donde existe una casa, y podemos parar a charlar con su único habitante, el cual nos aconsejará sobre las dos alternativas que podemos coger, y hasta podría acompañarnos durante un trecho del recorrido.
Es aquí donde podemos elegir entre dos destinos, Villamayor o Sebares.
Dejando la casa de Cueva a la derecha, se abandona la pista y nos introducimos en el prado junto al tronco de un árbol cortado, para atravesar el prado y dirigirnos al fondo de él donde se encuentra un pequeño sendero.
Merece la pena mirar antes de iniciar esta parte del recorrido sobre la ladera de enfrente, ya que desde este lugar tenemos una buena panorámica del camino y se pueden coger referencias hacia dónde tenemos que ir.
En la ladera de enfrente contemplamos un pico que tiene a la izquierda un collado y a la derecha un prado con un árbol en su parte superior izquierda. El camino discurre dejando el pico a la derecha y dirigiéndonos al collado de la derecha desde donde divisamos enfrente de nosotros unos prados, y detrás el pueblo de Pesquerín, al cual llegamos por un pequeño sendero.
Otra alternativa que tenemos, por si nos despistamos, es dirigirnos al prado que está a la derecha del pico, y aquí atravesar el prado hacia la derecha, donde encontraremos, al final del mismo y en su parte alta, una pista que conduce a Pesquerín, siempre que ignoremos el cruce de la derecha que nos encontramos al poco trecho de haberla cogido.
Atravesando el pueblo se coge la carretera que desciende y se ignora el primer cruce de la izquierda, para encontrarnos luego con otro cruce, con un camino asfaltado a la izquierda y una pista a la derecha (justo enfrente pegada a una cerca con alambre de espinos) y que desciende. Es aquí donde se juntan con el camino que viene de Villamayor en caso de haber terminado el recorrido anterior en este pueblo.
Ruta alternativa
Aquellos que no se encontraban con fuerzas de realizar la ruta completa pudieron dar vuelta después de realizar parte del recorrido, ya que el autobús esperó varias horas en el lugar de partida.
27 abril, 2019: Oviedo-Covadonga, 5ª etapa (Espinaredo – La Matosa) (Foto de grupo)
Cota de partida: 1.348m Cota de llegada: 1.100 m Cota máxima: 1.766 m Distancia: 12,3 km
Empezamos nuestra ruta montañera desde el alto de San Lorenzo (1.349 m) en dirección a la Venta de Piedraxueves, por el Camín Real de la Mesa.
En la misma vega cambiamos de rumbo y a nuestra derecha nos dirigimos hacia la Collada de la Fuexa y la Punta del Michu, y por toda la crestería hasta el Picu Michu (1.766 m).
El descenso lo haremos hacia el camino que viene del Xuego La Bola, lugar que cruzaremos, y desde ahí nos dirigiremos al fondo del valle donde hay una fuente.
Lugar conocido como Las Campas del Río, desde aquí tomamos el camino que baja junto al río, hasta llegar a la braña de Xamaraxil.
Desde la braña ya cogeremos una pista que nos lleva hacia la Collada Troméu, la braña del Rebellón y la braña el Tronco y por último la braña de Tuiza, donde nos esperara el autobús.
Ruta alternativa
En esta ocasión realizaremos todos la misma ruta y aquellos que caminemos menos evitaremos el ascenso final al pico, recogiendo a los mas fuertes y realizando el descenso todos juntos.
Cota de partida: 290 m Cota de llegada: 250 m Cota máxima: 839 m Distancia: 10,5 km
Se comienza en Puente Miera donde termina la tercera etapa; aquí cogemos la carretera en dirección Sur durante muy pocos metros hasta que encontramos a la izquierda un camino antes de llegar a la curva, que se introduce en el bosque.
Siguiendo por el camino, éste cambia de dirección después de pasar un cruce de dos caminos, donde seguimos de frente, para en ligera subida encontrarse con un camino que tiene frente a nosotros una pared de piedra.
Siguiendo este camino hacia la derecha encontramos al poco un abrevadero que tiene una fuente en el medio y que parece estar totalmente imbricado en el paisaje que le rodea.
Al pasar este abrevadero nos reciben las primeras casas de Fresnedal, introduciéndonos en sus callejuelas donde los hórreos y los pajares, con sus paredes hechas de listones de maderas simulando a las ondulaciones que el viento produce en los árboles, parecen trasladarnos a otras épocas en las que las xanas y los cuélebres protegían a los campesinos de los malos espíritus.
Atravesando Fresnedal por entre sus calles, se coge la carretera asfaltada que inicia un ligero descenso justo después de pasar una fuente en la que debemos proveernos de agua para el resto del camino, ya que las fuentes que podemos encontrar están secas en bastantes épocas del año.
Es en este tramo donde podemos echar la vista atrás y ver el descenso de la tercera etapa por el Valle de la Muriosa.
Obviamos el primer cruce a la izquierda, y cogemos el segundo desvío que tiene un gran árbol en el centro junto a una portilla de madera.
El asfalto se ha abandonado y el firme se transforma en un camino cubierto de hierba que poco después es de tierra, y que tiene a la izquierda una pared de piedra.
Seguimos por este camino llevando a la izquierda la pared y a la derecha el valle dirigiéndonos hacia una escotadura del terreno de frente a nosotros. A mano izquierda de la misma vemos como la roca aflora, mientras que a la derecha la roca esta totalmente cubierta de árboles.
Siguiendo por este camino nos encontramos con un cruce; ignoramos el que sale a la derecha y que desciende.
A continuación cuando el camino inicia un fuerte ascenso nos encontramos con un cierre de troncos de madera y un camino a la derecha. Se coge el camino de la derecha que está totalmente cubierto de vegetación y nos conduce a un arroyo, el cual se cruza; poco después de cruzar el arroyo el camino gira a la izquierda y asciende hasta llegar a una cabaña que nos cierra el paso, la cual tenemos que bordear, ya que está sobre el camino, por la parte izquierda y teniendo que saltar varias veces los cierres de madera, hasta llegar a un gran árbol que esta en la antesala del camino que va junto a unos prados.
Este camino asciende hasta una pradera que en su parte superior está cerrada con travesaños de madera; aquí se gira a la izquierda y se orienta al Norte, para volver a girar al Este al poco tiempo y llegar a un pequeño collado (Collado de la Rasa), aquí podemos contemplar a la izquierda la Sierra del Sellón.
Ruta alternativa
En esta ocasión realizaremos todos la ruta completa.