12 enero, 2020: Alto La Llama – Pico Pienzu – Mirador del Fito

12 enero, 2020: Pico Pienzu (Wikiloc / IGN)
12 enero, 2020: Pico Pienzu (Wikiloc / IGN)

Cota de partida: 420m
Cota máxima: 1.160m
Cota de llegada: 580m

Empezamos la travesía desde El Alto la Llama, en la carretera AS-258 de Infiesto a Colunga, tomando una pista que sale en dirección este con una subida empinada y continua hasta alcanzar la Collada Oviñes (840 m) que precede a la muy conocida Majada Espineres, frecuentada por los populares caballos asturcones y que a buen seguro nos los encontraremos por los alrededores.

Continuamos por las praderías hacia el Norte, cruzando La Salgar (689 m) y bordeando el Picu La Múa (1015 m) para encontrarnos en la falda del Picu Mirueñu (1137 m) al que podemos ascender tras una corta trepadina.

Desde esta cima, tenemos a la vista casi toda la crestería de la Sierra del Sueve y muy cerca ya, el Picu Pienzu hacia el que nos encaminamos sorteando las caprichosas formaciones calizas cuajadas de pequeños Jous con abundante vegetación.

Alcanzada la cima del Pienzu (1160 m) con la enorme cruz como remate, merece la pena concederse todo el tiempo que necesitemos para contemplar con todo detalle el paisaje que nos rodea en cualquier dirección que miremos. Destaca al Norte el Cantábrico frente a Colunga,al Sur los macizos Central y Occidental con las cimas más emblemáticas de Picos de Europa y en el entorno, un sinfín de pueblos por todos conocidos.

La bajada se realiza por la vertiente Sur del Pienzu hasta la Collada Beluenzu (925 m), aquí la bajada se hace mucho más suave hasta alcanzar las ruinas de la Majada Mergullines (850 m), enlazando con el camino (E) que nos conduce a las cabañas del Bustacu (650 m), donde se encuentra una buena fuente.

Aquí hay dos caminos, uno baja por la derecha a Cofiño, y el que nos interesa seguir hacia el NE, nos lleva bordeando el Cantu la Teyera y sin pérdida hasta el Fito (580 m), dando por terminada la travesía.

Ruta alternativa

Una alternativa puede ser subir desde el Alto La Llama hasta la majada Espineres y la majada El Potril y dar la vuelta.

Otra alternativa es después de haber bajado del autobús los compañeros que van a realizar la ruta completa, dirigirse con el autobús hasta el Mirador del Fito, pudiendo caminar desde aquí hasta la majada de Bustaco o de Mergullines, al encuentro del resto de compañeros que bajan del pico Pienzu.

12 enero, 2020: Pico Pienzu (foto grupo)
12 enero, 2020: Pico Pienzu (foto grupo)

Hoja de ruta

2020-01-12-Hoja_de_ruta

27 abril, 2019: Oviedo – Covadonga, 5ª etapa (Espinaredo – La Matosa)

27 abril, 2019: Oviedo-Covadonga, 5ª etapa (Espinaredo - La Matosa) (Wikiloc / IGN)
27 abril, 2019: Oviedo-Covadonga, 5ª etapa (Espinaredo – La Matosa) (Wikiloc / IGN)

Cota de partida: 246 m
Cota de llegada: 210 m
Cota máxima: 877 m

Cota mínima: 210 m
Distancia: 18,21 km

Se inicia el recorrido de esta ruta en Espinaredo, donde se coge la carretera que sube a Porciles, la cual cogemos a la entrada del pueblo, pegada a la primera casa que está a la izquierda según se viene de Infiesto.

Aproximadamente a 300 metros nos encontramos con un desvío a la izquierda junto a una casa de piedra que tiene la fachada de madera; dicho desvío se introduce en una zona de bosque primero, y luego por una zona de prados hasta que nos conduce a la aldea de El Escobal, donde hay una pequeña calle con una fila de hórreos escalonados a la izquierda.

Una vez pasado el pueblo nos volvemos a encontrar con la carretera, la cual seguimos en sentido ascendente. En este tramo merece la pena pararse y echar la vista atrás para contemplar a nuestros pies los tejados de Espinaredo y frente a nosotros el descenso desde la ermita del Sellón, última parte de la anterior etapa.

Una vez llegados a Porciles, al pasar las primeras casas nos desviamos a la derecha y cogemos una pista que sale al final de ellas y que ligeramente nos va haciendo ganar altura.

Poco después nos encontramos con un cruce a la izquierda que ignoramos, para encontrar casi inmediatamente después otro a la derecha.

Es en este punto donde se separan los dos itinerarios: el antiguo que se coge por la desviación de la derecha y que nos lleva hacia la Majada de Pendedor, al collado de Sotrepeña, Tebrandi, y finalizar en la Matosa; este itinerario solo es recomendado para expertos montañeros, ya que se encuentra muy mal señalizado y se corre el riesgo de perderse si no contamos con una buena ayuda (mapas, brújula, gps,…).

Nosotros continuamos por la pista de la izquierda que nos vuelve a conducir junto a otro cruce a la izquierda que ignoramos, poco después volvemos a encontrar otro cruce a la derecha junto a una cabaña, que volvemos a ignorar para llegar a la zona más alta donde existe un camino a la izquierda que discurre pegado a la ladera y que se dirige hacia el norte y finaliza en Infiesto. En este punto se tiene una espléndida panorámica de Infiesto con el Monte Cayón.

Aquí se debe continuar por la pista que traemos, la de la derecha, que comienza a llanear hasta que nos encontramos delante de nosotros con una cabaña donde sale un camino a la derecha y otro a la izquierda que inicia un fuerte descenso; es por este último por el que se tiene que continuar, el cual discurre completamente por un bosque y que, sin dejar nunca la pista principal e ignorando los desvíos de la izquierda, nos conduce junto al río Valle, no sin antes haber pasado junto a una cabaña de piedra recién restaurada que tiene en su frente una mesa con dos bancos.

Se cruza el río y se encuentra una pista de hormigón que, si se sigue hacia la izquierda, nos lleva al pueblo de Valle, a 3 km de Infiesto.

La ruta continúa por el ramal de la derecha que inicia un fuerte ascenso hasta llegar a una campera (La Mallada) que está en un collado, de donde sale una pista a mano derecha que inicia un ascenso por la ladera contraria a la que traíamos.

Por encima de la campera y a mano izquierda sale otro camino que se dirige hacia la cima, desde donde tenemos una maravillosa vista del valle con Infiesto a la derecha, Villamayor a la izquierda, la Sierra del Sueve, y mirando hacia atrás podemos vislumbrar los Picos de Europa.

La ruta continúa por una tercera pista de tierra que sale a la izquierda de la campera y que inicia un suave descenso bajo una cubierta de árboles, y que después de atravesar una portilla nos conduce a la braña de Cueva, donde existe una casa, y podemos parar a charlar con su único habitante, el cual nos aconsejará sobre las dos alternativas que podemos coger, y hasta podría acompañarnos durante un trecho del recorrido.

Es aquí donde podemos elegir entre dos destinos, Villamayor o Sebares.

Dejando la casa de Cueva a la derecha, se abandona la pista y nos introducimos en el prado junto al tronco de un árbol cortado, para atravesar el prado y dirigirnos al fondo de él donde se encuentra un pequeño sendero.

Merece la pena mirar antes de iniciar esta parte del recorrido sobre la ladera de enfrente, ya que desde este lugar tenemos una buena panorámica del camino y se pueden coger referencias hacia dónde tenemos que ir.

En la ladera de enfrente contemplamos un pico que tiene a la izquierda un collado y a la derecha un prado con un árbol en su parte superior izquierda. El camino discurre dejando el pico a la derecha y dirigiéndonos al collado de la derecha desde donde divisamos enfrente de nosotros unos prados, y detrás el pueblo de Pesquerín, al cual llegamos por un pequeño sendero.

Otra alternativa que tenemos, por si nos despistamos, es dirigirnos al prado que está a la derecha del pico, y aquí atravesar el prado hacia la derecha, donde encontraremos, al final del mismo y en su parte alta, una pista que conduce a Pesquerín, siempre que ignoremos el cruce de la derecha que nos encontramos al poco trecho de haberla cogido.

Atravesando el pueblo se coge la carretera que desciende y se ignora el primer cruce de la izquierda, para encontrarnos luego con otro cruce, con un camino asfaltado a la izquierda y una pista a la derecha (justo enfrente pegada a una cerca con alambre de espinos) y que desciende. Es aquí donde se juntan con el camino que viene de Villamayor en caso de haber terminado el recorrido anterior en este pueblo.

Ruta alternativa

Aquellos que no se encontraban con fuerzas de realizar la ruta completa pudieron dar vuelta después de realizar parte del recorrido, ya que el autobús esperó varias horas en el lugar de partida.

27 abril, 2019: Oviedo-Covadonga, 5ª etapa (Espinaredo - La Matosa) (Foto de grupo)
27 abril, 2019: Oviedo-Covadonga, 5ª etapa (Espinaredo – La Matosa) (Foto de grupo)

Hoja de ruta

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24 marzo, 2019: Oviedo – Covadonga, 4ª etapa (Puente Miera – Espinaredo)

24 marzo, 2019: Oviedo - Covadonga, 4ª etapa (Wikiloc / IGN)
24 marzo, 2019: Oviedo – Covadonga, 4ª etapa (Wikiloc / IGN)

Cota de partida: 290 m
Cota de llegada: 250 m
Cota máxima: 839 m
Distancia: 10,5 km

Se comienza en Puente Miera donde termina la tercera etapa; aquí cogemos la carretera en dirección Sur durante muy pocos metros hasta que encontramos a la izquierda un camino antes de llegar a la curva, que se introduce en el bosque.

Siguiendo por el camino, éste cambia de dirección después de pasar un cruce de dos caminos, donde seguimos de frente, para en ligera subida encontrarse con un camino que tiene frente a nosotros una pared de piedra.

Siguiendo este camino hacia la derecha encontramos al poco un abrevadero que tiene una fuente en el medio y que parece estar totalmente imbricado en el paisaje que le rodea.

Al pasar este abrevadero nos reciben las primeras casas de Fresnedal, introduciéndonos en sus callejuelas donde los hórreos y los pajares, con sus paredes hechas de listones de maderas simulando a las ondulaciones que el viento produce en los árboles, parecen trasladarnos a otras épocas en las que las xanas y los cuélebres protegían a los campesinos de los malos espíritus.

Atravesando Fresnedal por entre sus calles, se coge la carretera asfaltada que inicia un ligero descenso justo después de pasar una fuente en la que debemos proveernos de agua para el resto del camino, ya que las fuentes que podemos encontrar están secas en bastantes épocas del año.

Es en este tramo donde podemos echar la vista atrás y ver el descenso de la tercera etapa por el Valle de la Muriosa.

Obviamos el primer cruce a la izquierda, y cogemos el segundo desvío que tiene un gran árbol en el centro junto a una portilla de madera.

El asfalto se ha abandonado y el firme se transforma en un camino cubierto de hierba que poco después es de tierra, y que tiene a la izquierda una pared de piedra.

Seguimos por este camino llevando a la izquierda la pared y a la derecha el valle dirigiéndonos hacia una escotadura del terreno de frente a nosotros. A mano izquierda de la misma vemos como la roca aflora, mientras que a la derecha la roca esta totalmente cubierta de árboles.

Siguiendo por este camino nos encontramos con un cruce; ignoramos el que sale a la derecha y que desciende.

A continuación cuando el camino inicia un fuerte ascenso nos encontramos con un cierre de troncos de madera y un camino a la derecha. Se coge el camino de la derecha que está totalmente cubierto de vegetación y nos conduce a un arroyo, el cual se cruza; poco después de cruzar el arroyo el camino gira a la izquierda y asciende hasta llegar a una cabaña que nos cierra el paso, la cual tenemos que bordear, ya que está sobre el camino, por la parte izquierda y teniendo que saltar varias veces los cierres de madera, hasta llegar a un gran árbol que esta en la antesala del camino que va junto a unos prados.

Este camino asciende hasta una pradera que en su parte superior está cerrada con travesaños de madera; aquí se gira a la izquierda y se orienta al Norte, para volver a girar al Este al poco tiempo y llegar a un pequeño collado (Collado de la Rasa), aquí podemos contemplar a la izquierda la Sierra del Sellón.

Ruta alternativa

En esta ocasión realizaremos todos la ruta completa.


Hoja de ruta

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11 junio, 1989: Alta Piloña

11 junio, 1989: Alta Piloña
11 junio, 1989: Alta Piloña

Por la Alta Piloña

Dos rutas alternativas, en función de la climatología.

  • La principal… desde la Collada de Moande a Riofábar, por las sierras de Tameces y de Aves, en la línea divisoria entre Piloña y Ponga.

Una travesía por la ALTA PILOÑA, dando vista a tierras de PONGA y a un numeroso horizonte de montañas, cargada de esas salvajes bellezas que tienen estas tierras.

  • La alternativa: Collada Moande – Cunio – Cazo.

Una travesía más corta en tiempo y recorrido, pero con bonitos rincones, y que realizaríamos en caso de climatología insegura.

11 junio, 1989: Alta Piloña
11 junio, 1989: Alta Piloña

No hay duda de que, en esta época de días largos, sería bueno poder realizar la excursión principal del programa, pues ella nos permitirá recorrer de este a oeste todo el cordón montañoso que tiene Piloña por su parte sur, así conocer a fondo estos lugares, dando así continuidad a la ya hecha este año por el otro lado de la Collada de Moande hacia la Mota Cetín, y poder programar el año que viene la zona occidental de Piloña que entra en tierras de Caso por Pandemules hacia Orlé.

No obstante, ya llevamos en cartera una 2ª posibilidad para el caso de que se presente un dia poco propicio.

La ruta principal nos llevará en un recorrido de 13km (aprox.) hasta Riofabar, pueblo más al interior de Espinaredo, donde terminamos también este año la excursión del Niañu. En principio, comenzaremos en la Collada de Moande, en esa carretera que conocéis, que va desde Sevares a Sellano, y subiremos esos 600 metros de desnivel hacia la sierra de Tameces por bellos rincones, pasando por la majada de Terdesierro y el Collado Merandi, y tras pasar por CUNIO (que no es imprescindible) seguiremos la línea de cumbres hacia el collado Piedrafita, la Cuesta la Morena y el Asprón, atravesando la Sierra de Aves a su otra vertiente por Traslafuente y las escondidas majadas y el valle que nos conducirá a la pista paralela al río del Infierno y pasando por La Pesanca concluir en Riofabar, como antes apuntamos ya.

Es esta una ruta que, si el día es bueno, nos dejará un buen recuerdo, por todos los panoramas que ofrece, no solo de las montañas de Piloña, sino de las intrincadas tierras de Ponga, los Picos de Europa, así como de muchas más cumbres conocidas, pues se dice que estas alturas piloñesas acechan nada más y nada menos que sobre horizontes y tierras de cuatro provincias españolas.


11 junio, 1989: Alta Piloña
11 junio, 1989: Alta Piloña

5 marzo, 1989: Peña Niañu

Por tierras de Piloña… una bonita travesía con la PEÑA NIAÑU como objetivo.

PESQUERÍN – PEÑA NIAÑU – ESPINAREDO


Las cumbres de Piloña, aunque de media altura, tienen un especial atractivo, por el conjunto de tierras que las componen, de variados matices.


El NIAÑU, donde ya hemos estado en otra ocasión, es ahora cumbre nueva en este recorrido que parte por una ruta nueva, desde PESQUERIN, pueblo al que se llega desviándonos de la carretera general en Villamayor. Y desde PESQUERIN comenzaremos la travesía a encontrar el alto valle de TEBRANDI que separa las SIERRAS DE BEDULAR y de PESQUERIN, dando paso a la cumbre del PICO NIAÑU, que da continuidad hacia el norte a la Sierra de Aves, principal columna montañosa de la zona paralela al desfiladero que forma el río del Infierno.

Variadísimo panorama, muy parecido al que hemos visto desde la MOTA CETIN, es el que en esta ocasión nos dará el NIAÑU, con las tierras de PONGA y los Picos de Europa como escenario de fondo, ante la proximidad del pico VIZCARES, que es cumbre señera de Piloña.

Desde el NIAÑU -del que al margen hablamos respecto a su leyenda- descenderemos hacia los invernales de Brañanueva y por el valle de La Escosura, seguir hacia PEDROSO por la pista que nos llevará al cruce con la carretera que va a Riofabar y La Pesanca, en el lugar llamado La Cruz, y concluir ya en ESPINAREDO, donde por cierto, un gran número de hórreos da un tipismo muy especial a este bonito pueblo de Piloña.

Intentaremos comer allí, anque de forma apretada pues hay dos bares, y pequeños.


La leyenda del Niañu
A muy pocos metros de la cumbre, hay una gran peña, que es la auténtica y legendaria PEÑA DE NIAÑU, que según cuenta la leyenda, el diablo quiso cargársela a la espalda, para construir el acueducto de SEGOVIA, pues había comprado el alma de una mujer por esa obra, pero no pudo arrancarla de allí, ya que la mujer arrepentida, imploró ante Dios el perdón…